lunes, 17 de julio de 2017

Fundadores de la logia Protectora de las Virtudes N 1 de Barcelona Eloy Reverón







El 22 de agosto de 1821 quedó abolida la Inquisición en todo el territorio de la Gran Colombia. La libertad de cultos creaba un espacio propicio para la inmigración. La despoblación de Venezuela como causa de las guerras civiles que habían culminado con el logro de su independencia política y administrativa, pero no económica debido a la enorme deuda que el naciente Estado gran colombiano había contraído para financiar las guerras civiles que tuvieron por resultado la consolidación de la independencia jurídica declarada el 5 de julio de 1811 y sostenida militarmente desde la Batalla de Carabobo, después del triunfo diplomático de Simón Bolívar a finales de 1820, mediante el Armisticio de Santa Ana

Bolívar, que contaba con una concepción filosófica clara del sentido de la Totalidad, consideró que la primera fase de la Independencia estaría consolidada cuando el último oficial del imperio español abandonase el suelo Sur Americano.

Esta realidad fue ampliada con la promulgación de la Constitución de 1830, donde la ley adquiere rango constitucional. 

Este decreto no sólo abrió espacio para la convivencia con hebreos y protestantes, sino también creó el ambiente propicio para la apertura de logias masónicas, un espacio de convivencia tolerante, donde lo político y lo religioso es tratado desde el punto de vista genérico, no como una argumentación en la cuál, la religión o agrupación política es mejor que otra. Hemos visto cómo todavía entre 1854 y 1870, los masones luchaban por la libertad para ejercicio de los Derechos Civiles controlados por la Iglesia Católica. Una reseña sobre una publicación dedicada a esta realidad fue realizada por el doctor Miguel Santana Mujica en 1991. En esa oportunidad encontramos la primera referencia documental de la Logia Protectora de las Virtudes N 1, de Barcelona. Estaba participando en una solicitud de la Masonería venezolana ante la cámara legislativa con el objeto de lograr que esta cámara legislativa legislara en la creación de archivos públicos donde registrar los nacimientos, matrimonios, y defunciones; así como de la instauración del matrimonio civil en Venezuela.

En un legajo de 84 folios que reposa en el Archivo Histórico de la Asamblea Nacional de Venezuela está la presencia de esta logia solicitando a la Cámara que legislara a favor de la instauración del matrimonio civil, para ello se requería la creación de archivos públicos donde registrar estos actos de competencia civil que estaban a cargo de la Iglesia católica. La misiva está fechada en octubre de 1854. 

Reproducimos la cita que de este archivo hicimos en la ANH en 1988 con respecto a la participación de la logia Protectora de las Virtudes N 1 de Barcelona: " Esta posición con respecto a los hermanos de Paria contrasta con la de los hermanos de la logia Protectora de las Virtudes N 1, la cual se manifestó en tono de queja, reclamando al Ejecutivo Nacional el descuido con que se había visto el caso del hermano Ruiz, y solicitó al Gobierno que interfiriera ante El Papa para la abrogación de bulas papales contra la Masonería." (Reverón:1988.17)

La cita en cuestión reza: "Permítanos el Gobierno General que expresemos nuestra queja, por el descuido con que se ha visto este suceso de tan tan graves consecuencias (...), promover por medio de un representante cerca de la Corte Pontipicia, la abrogación de las bulas de excomunión libradas desde Clemente XXII hasta nuestros días contra las sociedades masónicas; aduciendo al efecto la gran suma de razones que hoi militan a favor de la Institución, y finalmente por estar reconocida y protegida por el Gobierno de la República,... (Archivo Histórico Asamblea Nacional T 383 fls 138-140, 1867) Citado por Reverón en Influjos Masónicos para la Instauración del Matrimonio Civil, Caracas, Ed. EMU, 1988)

 Aunque debemos dejar claro que los documentos que han posibilitado la investigación documental de la Orden, cuentan en la mayoría de las logias, con fecha posterior a las guerras civiles que nos llevaron a la independencia política y a la dependencia económica y financiera.

Alejo Fortique fue el encargado
de entenderse con los acreedores
británicos de nuestra deuda externa
El hecho de contar con el número uno, ha hecho presumir a muchos de sus miembros al considerarla la logia primogénita de la masonería venezolana. Hecho que no la hace ni mejor ni peor que cualquier otra logia masónica del país o del mundo. En la solicitud de Carta patente que el general José Antonio Páez envía a la logia Amigable de Maryland, señala que por recomendación del hermano King, habían emitido cartas patentes a las logias de Barcelona, Cumaná y La Guaira. De orden o número no expresa nada concreto, en el año de 1823. 

Con respecto a la naturaleza de esta logia podremos entenderla a través de la presencia que como logia presenta en la historia de su comunidad, pero también la presencia que individualmente pudieron tener en los espacios públicos de la región. De allí vendrá la proyección histórica que se pueda elaborar a partir de su existencia.

El primer acercamiento a la proyección de la existencia de esta asociación de hombres libres y de buenas costumbres la hacemos a través de los nombres de sus miembros, que es la primera noticia directa que tenemos de la existencia de esta logia. Nos referimos a su cuadro logial, vale decir, la lista de sus miembros que cada año publican las logias. 

El primer apellido que encontramos reiterado es un apellido de origen hebreo, Báiz.  Hipólito Báiz figura como fundador en el cuadro de los miembros de la logia en 1863, presumimos que es hermano mayor por que ostenta el grado 33 y aparece como diputado representante a la Gran Logia. En 1869 figura como cónsul de los Estados Unidos en Barcelona. Báiz en todo caso es un apellido de origen sefardí y está ligado íntimamente a la historia de la judería en la capital del estado Anzoátegui, según nos relata José Hurtado Moy en un artículo publicado en la revista virtual de la Confederación de Asociaciones israelitas de Venezuela.

De allí la relación con los hebreos flamencos, pensamos que de la misma judería expulsada de España que se había expandido junto al comercio marítimo, primero a las Islas Canarias y Madeiras, y de allí a Amsterdam y desde allí a Curazao, Coro y Barcelona.

En Curazao comenzaron los judíos a hacerse visibles como tales en 1797, aunque nos advierten de que en Tucacas se habían establecido algunos en 1693.  

Báiz Isaac figura como Venerable Maestro de la logia en el cuadro logial de 1863 ostenta el grado 30, en 1869 figura como cónsul de Suecia en Barcelona. Sin duda son hombres con relaciones internacionales, posiblemente vinculados a las actividades comerciales y financieras. 

Cristóbal Marín figura como guarda sello y como fundador de la logia. Aparte de su nombre no hemos encontrado otra huella de su paso por la vida. Esto no quiere decir que no existan, simplemente no ha sido fácil encontrarlo. El apellido proviene del oficio de marino. Su reconocimiento nobiliario fue posterior al nacimiento de este personaje.

Manuel Figueras  figura como miembro honorario junto con otros que no son miembros fundadores. El apellido lo hallamos en Barcelona de España, en diversas poblaciones de Cataluña. Pero hasta los momentos, nada más hemos encontrado.

Valencia Isaac VM:. Protectora de las Virtudes N 1 Barcelona 1855 figura como cónsul de los Países Bajos en Barcelona.

Entre tanto convidamos a los QQ HH de la logia Protectora de las Virtudes N 1 de Barcelona a que se incorporen al proceso de sistematización que estamos adelantando con respecto a la historia de esta histórica y tradicional logia del Estado Anzoátegui, de Venezuela y de la América toda en este proceso del rescate de la identidad institucional. 


miércoles, 22 de febrero de 2017

Identidad Caraqueña de Francisco de Miranda por Eloy Reverón


Durante la celebración de la semana aniversario de Francisco de Miranda fue inaugurada la exposición sobre Francisco de Miranda. Tuvimos el honor de realizar un conversatorio con la comunidad educativa como parte del evento desde hablamos de nuestro héroe. Comenzamos la charla con estas palabras:
La vida de Miranda no será más que la vida de un héroe más si lo miramos con la mirada del culto a los héroes que pasan por nuestras vidas como las vidas de los santos. La vida de los santos es algo que los fieles admiran pero a la hora de la verdad, no aparecen las virtudes para poder admirarlo.

Para que Miranda sea algo más que una película o un capítulo de una asignatura escolar podemos conversar a cerca de las expectativas que se forman en todo el ambiente cultural de Venezuela. Un héroe nacional e internacional cuyo mérito esencial es el de haber sido reconocido como uno de los hombres más cultos, informados y conocedores del mundo político, económico, social y cultural de la segunda mitad del Siglo de las Luces.

Cuando nos damos cuenta de que su vida fue vivida para nuestras vidas la cosa cambia.

¿Pero cómo puede ser eso posible?

Miranda era caraqueño, si la persona que lee este escrito no es caraqueña, vivirá en Caracas, en el Estado Miranda, en cualquier parte de Venezuela o de nuestra América, en España, en Estados Unidos, en Inglaterra, Francia, o Rusia. Si es de cualquiera de estos lugares tendrá algo que lo identifica con Miranda, con su historia. Miranda tan sólo con su presencia, con su trato y su conducta, dejó una huella que identificó y grabó en sus historias. En todos esos lugares habrá alguien que comparta algo de su vida, de su historia, de los recuerdos de familia, aunque sea algo sencillo como una gota de arena en el todo infinito del mar océano. 

La identidad como algo idéntico entre lo que es o quiere ser cada persona, una suerte de proyección de la personalidad. Un héroe se hace héroe cuando posee características tan excepcionales que la gente lo admira tanto que quiere ser como él. Esto que sucede con los niños, sucede también con los adultos y los adolescentes. Puede ser una actriz de cine, el Hombre Araña, la Mujer Maravilla, Mafalda, Bob El Constructor, un futbolista, Panchito Mandefuá, una banda de Rock, un personaje de comic, una escritora, un músico, una mujer o un hombre que hayan dejado una huella en la historia.
Esto sucede cuando un país admira, quiere ser o tener algo idéntico a un personaje, es porque se identifica con el Héroe. Un héroe nacional ha sido conocido por todos.  Algo que lo identifique, que lo haga sentir que es un igual a ese ser. Allí es donde está el enigma de este ser extraordinario que recorrió el mundo dejando la estela de su presencia con un mensaje para la Historia. Su presencia produce un efecto especial en quien lo conoce porque percibe en él cualidades excepcionales. En nuestro caso los superpoderes de Miranda provienen de su intelecto, de una formación profesional que tuvo su inicio en Caracas. El lugar donde recibió sus primeras letras y su formación universitaria.

Para compartir instantes de la vida de Miranda y hacernos una idea de sus motivaciones, las cosas que hizo para que tanta gente en mundo lo recuerde después de tanto tiempo. Para intercambiar impresiones sobre esta ciudad, este continente y ese mundo que recorrió Miranda, para iniciarnos en los misterios de su vida proponemos la revisión de estas imágenes.

El lugar que la gran mayoría de las personalidades que escribieron sobre Miranda que cuando mucho mencionan como su lugar de origen y mencionan por la formalidad escolar, el lugar común de identificar su lugar de origen pero sin mayores detalles. Como si la formación intelectual que se impartía en la Caracas del rey Carlos III fuera cualquier cosa, o una oscura y monacal educación de tiempos coloniales, como si la colonización española no estuviera presente el inconsciente colectivo de nuestro tiempo.

Un ejemplo claro de esta caraqueñidad, o por este conjunto de creencias que identifican a una comunidad histórica con su espacio geográfico, está en percibir la historia de Caracas como si Caracas hubiera comenzado en el trazado de las esquinas de 25 manzanas que los agrimensores que vinieron con Diego de Lozada trazaron para posesionarse del espacio vital de una comunidad que tenía, más de 25 mil años viviendo en este paraíso. Ese es el espacio geográfico donde se inicia Caracas.

Fuente: http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=352818&page=10
Aquí es donde encontramos la primera imprecisión del enfoque de una historia escrita desde la ideología o la mentalidad colonial que impone una epistemología. Ese "pobre en sus chozas" que menciona La Canción de Caracas, como originalmente llamaban a nuestro actual himno nacional, ese habitante se ubicó en las orillas de los ríos y quebradas.  Por donde llegaron los primeros caraqueños, los primeros habitantes del Valle.
Llegaron remando por el río Guaire, desde la desembocadura del Río Tuy al que tributa sus aguas, en un lugar que mientan Paparo. Todas las grandes culturas y civilizaciones crecieron en las cuencas de los grandes ríos. La cultura Toromaina se estaba desarrollando cuando llegaron los españoles a traer sangre nueva, y a derramar la sangre de los varones, a destruirlos utilizando su fuerza de trabajo desechable. Vale decir, tomar a un ser humano para obligarlo a trabajar hasta la muerte.

Después de dos siglos de presencia hispana en las costas insulares de nuestro mar Caribe, nos encontramos en la cuenca del río Guaire, en el lugar donde encontramos restos arqueológicos de lo que pudo haber sido el cuartel de resistencia INDIA a la invasión hispana. Muy cerca de uno de los caños del entones río Catuche, donde hoy está ubicada la escuela de música José Ángel Lamas, allí hallaron varias capas arqueológicas donde identificaron, utensilios de la cultura Toromaina, y otros restos, seguramente de la ranchería que incendiara el pirata Amyas Preston durante su ataque a Caracas en 1595. Por algo Lozada prefería a la Santa Capilla. Doscientos años más tarde, Caracas tuvo un convento de la Merced. La virgen de la Merced era la santa protectora de los cultivos de Cacao. La explotación de Cacao estuvo vinculada a la riqueza de la clase dominante colonial. Fue también la sede de la primera biblioteca pública, sobretodo si tomamos en consideración el reducido público que sabía leer y escribir. Estaba ubicada en frente, y no por casualidad, de las casas natales de Simón Rodríguez y Andrés Bello. La biblioteca del Convento estaba a cargo, de Fray Cristóbal de Quesada y Arias, cumanés nacido el mismo año que Francisco de Miranda, fue secretario del Virrey de Bogotá. Reconocido como uno de los mejores conocedores de la lengua castellana, maestro de gramática latina de Andrés Bello. 
      
Miranda también fue contemporáneo y condiscípulo de Fray Baltasar de los Reyes Marrero (1752-1808), considerado el primer enciclopedista de la Ilustración Venezolana del siglo de Las Luces. Un vistazo al Diario de Miranda, es suficiente para identificar los rasgos de un estilo enciclopedista, los apuntes de un hombre de La Ilustración. De manera que estamos hablando no solo del manantial de donde discurrió la cuenca de un río que bañó los cultivos de los "Grandes Cacaos" venezolanos del siglo XVIII, del convento donde estaba la primera biblioteca pública de Caracas, de la fuente luminosa donde nacieron o se cultivó el intelecto de una generación de oro achocolatado. Estamos frente a la filosofía que nutrió la praxis revolucionaria de estos protohombres caraqueños, algunos venidos de las provincias vecinas, pero formados en su casa de estudios. Hasta el mismo Gran Mariscal de Ayacucho que llegó de Cumaná a recibir formación en la academia de matemática. 

Por eso es que resulta importante la identidad de Miranda con la Universidad, como su palabra lo dice el lugar que representa el universo. Miranda no es el más universal de los venezolanos, es el primer ciudadano universal de la Modernidad, pero no de la Modernidad como concepto hegemónico. Una universalidad trans- moderna. Un hombre que concibe a la Libertad como una virtud universal, desde el momento que tomó consciencia de que había luchado en Pensacola por la Libertad de la Humanidad, había arriesgado su vida por los Derechos de la Humanidad, vivió en función a la Libertad como un tema Universal, pelearía por ella, por su Dulcinea Libertad, en Francia o en la Patagonia, porque el testimonio de su compromiso con la vida que fue capaz de resumir en los sesenta y tres tomos y 18.112 folios de su Archivo, universal porque podemos encontrar una visión analéctica de la Historia, la visión del otro, el que pertenece al centro hegemónico del poder, pero visto desde la periferia con la estatura de un igual. Universal además porque Miranda llevaba en sí, en su formación intelectual, a una universidad ambulante. Pero no es suficiente todavía, es en resumen, la universalidad de un hombre capaz de ver en los ojos de otro hombre o mujer, y de la Humanidad Entera, y en cada uno de ellos puede ver los ojos de un ser humano igual a él. Entonces estamos hablando del primer universal, o protohistoria investido con la formación que lo posesionó de las virtudes que le permitieron completar su excepcional formación de hombre universal, no de un hombre universal concebido por una historia desde la voluntad del dominador colonial, sino desde la voluntad de vivir del Libertador.

Hemos visto en esta primera parte un aspecto de la personalidad de Miranda como un superhéroe cuyas cualidades excepcionales están vinculadas a su identidad con su comunidad histórica que se extiende por todos los lugares por donde dejó las huellas de su paso como judío errante. Como un ser avanzado a su tiempo, subestimado como un ser que anuncia lo que ha de venir. No es tan simple cualquier etiqueta para Miranda que era un ser despierto, con el intelecto propio de un cerebro bien dotado de materia gris, tal es así que veía llegar la historia porque percibía su realidad y visualizaba su proyección, una realidad que sus contemporáneos comenzarían a percibir mucho después de su muerte. Como grandes hombres, grandes defectos también. Su gran defecto, su Talón de Aquiles: no haberse percatado de que estaba siendo profeta en su tierra. Capaz que si leemos sus 18.112 doce folios y la literatura escrita en torno a su persona, encontramos alguna evidencia de que lo sabía.
En todo caso en la segunda parte de este intento de recordar las cosas que compartimos esta mañana con la comunidad del Colegio Universitario Francisco de Miranda nos vamos a referir a algo que nos vamos a ocupar de la imagen que nuestra comunidad histórica asume de Miranda.

 E/R Caracas, 21 de febrero de 2017

sábado, 4 de febrero de 2017

Los Templos Masónicos de Venezuela en el siglo XIX (Reseña)


Ha llegado a mis manos un interesante libro dedicado a los templos masónicos de Venezuela construidos en el siglo XIX. Está firmado por Jipson Briceño Domínguez. Es la versión bibliográfica de su trabajo para optar al grado de Maestro en Historia de la Arquitectura presentada en la Universidad Central de Venezuela en el año 2011. Editado en Caracas, por la Fundación Sol de América de Caracas. Consideramos que "Los Templos Masónicos de Venezuela en el siglo XIX." de Jipson Briceño es un interesante aporte para la historia de la Arquitectura en Venezuela, así como también a la historia de la masonería en La Guaira, Valencia, Barcelona, Carúpano, Caracas, San Fernando de Apure, Coro, Maracaibo, Ciudad Bolívar, La Victoria y para la historia general de la masonería Venezuela.

Está dividido en tres partes fundamentales con su introducción, conclusiones, fuentes y anexos.
En la primera define a la masonería que está vinculada a los templos masónicos que estudia. Destaca su aspecto moral y su posible relación con las gildas de francmasones operarios y la masonería moderna. Recopila opiniones sobre los orígenes de la masonería en Venezuela, y reconstruye un cuadro bastante completo de las logias a las cuales acompaña con algunos comentarios porcentuales y gráficos sobre las logias fundadas en el siglo XIX.
La segunda parte está dedicada a la relación entre el simbolismo masónico y la arquitectura, haciendo mención de los ritos, las connotaciones de la palabra logia, su diferencia de la reunión de masones y del lugar donde las realizan. Luego presenta un bosquejo general de algunos templos masónicos de Europa y América.
La tercera parte se ocupa de las once logias de las cuales ofrece información muy especial para el tema de la arquitectura, e información muy general para el tema de la historia de la masonería en venezuela. Tampoco del significado que podía tener semejantes manifestaciones arquitectónicas dentro del contexto socio económico donde se proyectaron. 




miércoles, 11 de enero de 2017

Homenaje en los 250 años, el natalicio del Generalísismo Francisco de Miranda Eloy Reverón

REVERÓN, Eloy, “La Vida Masónica de don Francisco de Miranda”, en: Homenaje en los 250 años del natalicio del Generalísismo Francisco de Miranda, Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención de la República Bolivariana de Venezuela, Archivo General de la Nación y la Armada de Venezuela, Caracas, CD compacto, 2001
Publicado en 2001

sábado, 16 de julio de 2016

El Ángel de la Poesía Gana el Concurso de Ensayo de los Masones de Venezuela


El Poeta José de Jesús Villa Pelayo, reconocido por los poetas del Orbe como El Ángel de la Poesía, resultó ganador de la placa que lo reconoce como ganador del concurso de ensayo literario sobre la Masonería y Francisco de Miranda.

jueves, 7 de julio de 2016

Logia Fraternidad N 4 Eloy Reverón

Américo Carnicelli menciona tres logias vinculadas al nombre Fraternidad. La logia Fraternidad de Cartagena; la logia Fraternidad Bogotana y la logia La Fraternidad Colombiana que funcionaba en Caracas. Este autor da cuenta la fundación de varias logias por iniciativa del general Carlos Soublette, quien se desempeñaba cuando ejercía el cargo de Vicepresidente del departamento de Venezuela en tiempos de la Gran Colombia de Simón Bolívar.
General Carlos Soublette
en La Campaña de Carabobo
de Arturo Santana
Se fundamenta en una solicitud de carta patente que le enviara el general Soublette al señor William H Winder mediante una carta fechada en octubre de 1823. Según esta creencia, las solicitudes fueron dirigidas a la logia "Valor y Constancia" ubicada en la ciudad de Valencia; la logia La Fraternidad Colombiana ubicada en Caracas; y finalmente, para las logias Unanimidad y la Bolívar, ubicadas estas dos últimas en La Guaira. Finaliza el párrafo señalando que en la tenida del 11 de noviembre de ese mismo año de 1823, la Gran Logia de Baltimore emitió las cartas patentes solicitadas.

Según relata el investigador colombiano de origen italiano en este mismo capítulo de su libro La Masonería en la Independencia de América página 36 del tomo II editado en Bogotá, por la editorial de la Cooperativa Nacional de Artes Gráficas. Para el año de 1824, existían ya 13 logias en el departamento de Venezuela. En ese mismo año, según el mismo Carnicelli, fue fundado El Supremo Consejo Grado 33 de Colombia y el Gran Oriente Nacional Colombiano. Para esta gestión, el respaldo provino de Nueva York, y en la oscura personalidad de un Joyero nacido de Haití y residenciado en Cuba, de donde emigró a Nueva York, y de quien la historiografía masónica ha tenido mucho que hablar. Ni siquiera las obras de referencia masónica se han referido en muy buenos términos hacia su personalidad. Asunto que probablemente esté vinculado al escándalo masónico vivido en aquel país del norte, donde la masonería casi desaparece por el trabajo de un partido antimasónico del cual han hecho fama hasta el caso Morgan. Pero al parecer, ese antecedente de un señor llamado José Cerneau, quien además había sido un excelente prosélita de la Masonería en habla hispana, y quien por cierto tradujo un libro muy instructivo, pero La sombra histórica de este personaje se encuentra tras un velo de desconfianza. Existen razones para pensar que representaba poderes masónicos de la Gran Logia de Nueva York que le habían otorgado para emplearlos en La Habana. Al parecer la masonería cubana estaba organizada y no pudo imponerse con sus poderes allá.
Celestino Romero le atribuye una importancia casi devocional, sin tomar en cuenta que en los diccionarios masónicos y en las publicaciones masónicas había sido sancionado por usurpación de poderes masónicos para conferir grados masónicos y reconocimiento internacional de los masones criollos en el Orbe masónico. Además era joyero, vendía las medallas e instrumentos metálicos para los rituales. 
Es necesario buscar la correspondencia de Albert Pike sobre Cernau, y observar la situación de la masonería estadounidense en 1824. La mención que hace Vicente de la Fuente es terriblemente detractora.
The History of Freemasonry (V I)
editada en la ciudad de Nueva York,
en la imprenta de John C. Yorkston
and CO Publishers.
Al respecto nos señala el historiador británico  Gould, Robert Freke (1836 1915) que en 1825, Joseph Cerneau, presidió un cuerpo masónico que le fue otorgado en Nueva York en el año de 1812, bajo el título de “Soberano Gran Consistorio de los Estados Unidos de América”, que formó en Caracas una Gran Logia y un supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado del Grado 33. Comenta el citado historiador masón británico que este título se prestó a confusión con el Gran Oriente Colombiano de la hermana república.

En este ambiente se establece la primera Gran Logia, el primer Supremo Consejo y el primer Gran Oriente en el territorio que originalmente había sido creada la Capitanía General de Venezuela en 1777.

 Cuando seguimos prestando atención a la logia Fraternidad N 4, encontramos que forma parte de una minoría de 4 logias que se mantuvieron ligadas al Supremo Consejo durante el Cisma que se mantenía durante la publicación de la Pintoresca historia de la Masonería escrita por el masón Francés F.B.T. Clavel en 1856. Para mejores detalles sobre la organización de la Masonería venezolana después de la segunda mitad del siglo XIX, época a partir de la cual se han logrado conservar archivos históricos, les sugiero la revisión de un libro llamado Masonería Desnuda

sábado, 14 de noviembre de 2015

Logia Unanimidad N 3 La Guaira por Francisco B Storms B



La Francmasonería Mirandina encontró allí, receptividad.
Con Carta Patente de la Gran Logia de Mariland y La Gran Logia de Nueva York de los años 1818 y 1882 figuran en La Guaira las Logias Aurora y Bolívar Logia Aurora adopta el nombre de La Guaira y posteriormente Unanimidad, con este nombre forma parte de las Logias que el 24 de junio de 1824 toma parte de la Instalación de la Gran Logia de la República de Colombia (la Grande). Cae en sueños en 1825. Es reactivada en 1840. En la numeración de las Logias que la Gran Logia impuso en 1885  aparece con su nombre actual : Unanimidad N° 3. Participó en movimientos por alcanzar mejoras masónicas en 1917 y 1926. 
Fue regularizada mediante Acuerdo de la Gran Logia en el año 1932. Sus Diputados en 1957 fueron: Urbano Daráel Nancy y Carlos Ramón Arévalo. En esos acontecimientos tuvo figuración, de primera línea, separándose de la Confederación. Desde 1963 funciona en su Templo el Segundo Consejo Supremo.
Su primera Reinstalación fue  el 3 de marzo de 1840.
En la revista N° 34 correspondiente a julio-diciembre de 1957
editada por el Concejo del Distrito Federal, en el artículo " La Guaira y sus 17 Castillos y Fortalezas " escrito por Enrique Rivodó, con la detallada descripción de estas derrumbadas construcciones coloniales, al referirse al " Castillo San Miguel del Príncipe " levantado en la falda del "Cerro Gavilán", con torre y gruesas murallas, atalaya, del puerto confiada a "Compañía de blancos " . Su entrada por Guamacho.
Fue derribado por el terremoto del año 1812. En   los escombros de una de sus galerías se instaló en 1813  la primera Logia llamada Guaira integrada por civiles y militares. En 1824 se denominó  " Guaira Unanimidad" y en 1838 "Unanimidad 3. El pueblo guaireño aún nombra estos escombros como "La Logia de los oficiales".



Ya hemos publicado algunos apuntes para la historia de esta logia.