jueves, 2 de enero de 2025

Homenaje en los 250 años, el natalicio del Generalísismo Francisco de Miranda Eloy Reverón

REVERÓN, Eloy, “La Vida Masónica de don Francisco de Miranda”, en: Homenaje en los 250 años del nacimiento del Generalísismo Francisco de Miranda, Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención de la República Bolivariana de Venezuela, Archivo General de la Nación y la Armada de Venezuela, Caracas, CD compacto, 2001
Publicado en 2001

sábado, 13 de marzo de 2021

En Pleno siglo XXI por Eloy Reverón

Hay cosas que se cuentan y no se creen. Católicos, apostólicos, romanos de España. En pleno siglo XXI y en un periódico digital que lleva casi dos décadas en la Red, y en plena pandemia haciendo la cruz de palo con la mano izquierda de frente y clamando justicia del cielo contra la Masonería. Evocando la legendaria reunión que unificara lo que quedaba del gremio medieval que había erguido piedra sobre piedra, a las majestuosas catedrales del gótico flamígero. No me refiero a las centenares de masonerías que existían bajo diferentes nombres con espíritu de sectas desde comienzos del siglo XVIII en Europa. El hombre evoca al reverendo James Anderson, un pastor presbiterano que vivió entre 1678 y 1739 y con la presencia de un personaje clave, miembro de la Royal Society J. T. Desaguliers, doctor en Leyes, quien además ocupó el cargo de Diputado del Gran Maestre y vinculado, nada menos que al célebre personaje, mejor conocido como científico que como alquimista, Isaac Newton (1642-1727) en la citada academia científica, según rumores masónicos, nombrado por la Royal Society como su asistente experimental en 1714; también reconocido por haberse dedicado a la divulgación de sus trabajos científicos en conferencias públicas.


Si bien es cierto que la masonería británica se unificó entre 1717 y 1723, diez años después de la firma del acta que se organizara el Estado conocido como Reino Unido (UK), y a mediados de ese mismo siglo comienzan hacer ruido los engranajes de la Revolución Industrial y la expansión del comercio britático que ubicarían al Reino Unido como la potencia que desplazaría al Imperio Español. Con toda esta referencia, el historiador moderno, Manuel Villegas, asegura que “La masonería no tiene prisa, no se apremia, lenta, pausada, pero ininterrumpidamente irá avanzando en la implantación de su Nuevo Orden Mundial, que acabará con los valores que sustentan nuestra civilización desde hace siglos.”

Si un historiador venezolano, Enrique Bernardo Núñez (1895-1964), no hubiera afirmado el 24 de junio de 1948 en su discurso de incorporación a la Academia Nacional de la Historia, que estábamos presenciando el derrumbe de esa misma civilización a que hace referencia el historiador y doctorado en filosofía Manuel Villegas, y que poco menos de un siglo equivalen a segundos en la historia de la Humanidad; Si aparentemente son dos contextos diferentes en la observación de este fenómeno estelar, el uno veía la cabeza y el otro la cola del comenta que anuncia el derrumbe de esa civilización que se armó de fuerza y vigor poco después del cierre de la Ruta de la Seda en 1453, cuando los turcos cerraron el paso en Constantinopla.

Con toda la fuerza telúrica que pudo iluminar la propaganda del régimen franquista sobre la infancia del apreciado colega andaluz, quien creció en medio del contubernio judeo-masónico-comunista tan brillantemente estudiado por historiador de la Masonería española y las masonerías del mundo, el padre José Antonio Ferrer Benimeli (1934), que al parecer Villegas no considera desde la perspectiva historiográfica, sino que mantiene una fijación con algunos de sus predecesores como Salvador de Madariaga. El molde parece el mismo. Así como ayer pretendieron justificar el derrumbe del imperio mercantilista, colonialista y esclavista español, señalando la paja en el ojo de los masones británicas para proyectar psicológicamente su frustración, pretende ahora contener el fracaso del modo de producción industrial, y de todo el aparateje epistémico ideológico de la modernidad como concepto hegemónico que en esta hora se esconde, detrás de los barbijos del Covic19, cuando tres o cuatro meses antes de la pandemia, las nubes oscuras se posaban sobre la economía estadounidense y su monopolio financiero, y con más de trescientos días de encierro pocos parecen recordarlo.



viernes, 6 de noviembre de 2020

Un abrazo por la Paz Eloy Reverón

Sobre las crestas de los montes trujillanos y a lomo de mula vieja, va cabalgando un jinete con su levita azul y sombrero de campaña. Lleva en su mente un pensamiento fijo, el encuentro con su más noble y leal enemigo que viene desde Carache con uniforme de gala para abrazarlo en Santa Ana.

La Muerte se había paseado impune por los campos de la conflagración. De las prósperas haciendas de los Grandes Cacaos solo quedaban cenizas y algunos esclavos sumisos entre los restos de la Casa Grande. La venganza había sido moneda de cambio en esa última década de desolación.

La monarquía recobraba paulatinamente su estatus en Europa, y la estructura del Imperio reconcentraba su poderío, pretendiendo al mismo tiempo, comprar la sumisión de los guerreros con una amnistía de maquilladas igualdades. Pero se había derramado demasiada sangre como para andar vendiendo dignidades.

Cuando el general Morillo se enteró por conducto del edecán O´Leary que la comitiva del Libertador no pasaba de diez oficiales, mandó a retirar sus húsares señalando que aquel lo había vencido en generosidad.

Amanece el vigésimo día de noviembre del año 1820 cuando los dos colosos se disponen al encuentro. La paz se anuncia en el ambiente, pero la efusión de tanta sangre no se ha detenido todavía. Un abrazo sella el acuerdo para despertar de semejante realidad. No es un sueño convertido en pesadilla. Había sido un estallido social como respuesta a la ausencia del poder de su Majestad ante la bota implacable de Bonaparte. Aunque todos habían visto al Capitán General renunciando desde el balcón de la Casa Amarilla. La autoridad divina de todos los monárquicos no podía ser decapitada así no más, como habían hecho aquellos herejes de la Primera República Francesa.

En poco menos de una década y con un ejército superior al de Monteverde, el nuevo jefe español había sufrido los rigores de una escasez que no le permitiría prolongar más la presencia de un Ejército que día a día, se desintegraba con tan escasos recursos. Desde hacía algunos meses, el Conde de Cartagena se había dado cuenta de que un enemigo semejante, solo podía ser doblegado con la muerte, y finalizadas las Guerras Napoleónicas, los patriotas contaban, de manera abiertamente solapada, con el apoyo de la Legión Británica, los vencedores de Waterloo. Esta circunstancia había llevado a la guerra por independencia de Hispanoamérica, hasta una dimensión de conflicto internacional.

Bolívar todavía puede recordar que si Monteverde hubiera sido condescendiente con las ovejas descarriadas, la avalancha del odio no hubiera llegado hasta semejante extremo. Pero ya era demasiado tarde. El rebelde general estaba a punto de ser reconocido por el enemigo como Jefe de un Ejército Nacional, de un Estado, y como representante del Congreso de una república civilizada. Un sujeto de derecho internacional público mediante el Tratado de Regularización de la Guerra y el Armisticio de Paz.

Se dice que fue un abrazo de francmasones, de reconocimiento fraternal y de reconciliación entre colegas en bandos contrarios. Morillo acordó construir una pirámide, y un solado español junto a uno patriota llevaron una piedra cúbica, emblema de los albañiles de la paz, hasta el lugar del encuentro. Se suspendieron las hostilidades hasta la fecha de una batalla decisiva, el 24 de junio de 1821 en Carabobo, la misma fecha que desde 1717, se celebraba en Londres, el aniversario de la fundación de la Gran Logia Masónica de Inglaterra.

Al día siguiente el general Morillo le contaba a un español de apellido Pino, que había pasado uno de los días más alegres de su vida en compañía del general Bolívar y de varios oficiales de su estado mayor, a quienes abrazaron con el mayor cariño. Agregó que Bolívar estaba exaltado de alegría; nos abrazamos un millón de veces y determinamos erigir un monumento para eterna memoria del principio de nuestra reconciliación en el sitio que nos dimos el primer abrazo.

Compartieron el pan de la fraternidad, comentó el general Páez. Moría la Venezuela Española, pero al mismo tiempo nacía la fraternidad hispanoamericana. Un indio castizo y visionario que había contribuido a vengar la ingenuidad de Atahualpa, después de tres siglos, en las Queseras del medio; pensaba para sus adentros, si todo el oro y la plata de México y Potosí podían comprar la posibilidad que tendrían los indios de un continente, otrora Babel de tantas variadas y diferentes lenguas, de unificar su entendimiento al convertir a la lengua cristiana, en el idioma que se habla y escribe en un gran continente. De conocer al cero que había entrado a Europa por Barcelona colado entre las liturgias del álgebra; y a los autores griegos traducidos por los sacerdotes desde las lenguas moriscas al latín y al Castellano. Al principio señorial de un Cid Campeador mezclado con el ánima del Ingenioso Hidalgo, reencarnado en el indómito espíritu del Libertador.


Caracas, 15 de noviembre de 2003


domingo, 20 de septiembre de 2020

El Gran Arquitecto de la Liberación Americana Eloy Reverón

 

Este trabajo está dedicado a los jóvenes de Clío Tricolor, así llamamos a quienes se inician en actividades de investigación histórica en pro de la de-colonización cultural en virtud del rescate de la tradición del pensamiento venezolano del Siglo de las Luces, tan importante y tampoco considerado en momentos cuando Venezuela cruza por un espacio crítico que supone el tránsito en la construcción de la cultura liberadora, expresada en la praxis revolucionaria de Simón Bolívar producto de esa filosofía. Libro completo en Amazon




viernes, 31 de julio de 2020

El Conocimiento Masónico Eloy Reverón


El conocimiento masónico está representado simbólicamente en los tres puntos que identifican al masón por la naturaleza trinitaria del compromiso que asume por primera vez en el fondo de la sepultura durante la primera etapa de su muerte iniciática.

Cierto que asume la responsabilidad de ir al centro de su propio yo hasta hallar una roca de canto rodado que deberá tallar y para tal fin recibirá los instrumentos para convertirla en un bloque que ya tiene asignado el espacio donde habrá de ser confrontado al resto de los bloques que han sido dispuestos para la construcción de las paredes de la logia. Cada una responde al tamaño en virtud del lugar y de acuerdo al peso que habrá de soportar. Así el trabajo del pulido de la piedra cúbica es colectivo en cuanto al ensamblado de logia que se erige bajo los principios de la totalidad del ser reconocido como Gran Arquitecto Universal.
J.Norton(América Precolombina) Time-Life p.135

En tal sentido, el trabajo del aprendiz es individual, pero eso no significa que puede agarrar su petaca y largarse a colocar su bloque en donde mejor le parezca porque la conformación de la logia es responsabilidad y compromiso colectivo. La logia se arma en función de la confrontación de cada bloque de acuerdo a su tamaño y del peso que habrá de soportar en ese ensamblaje en función del lugar que habrá de ocupar cada piedra cúbica en esa logia y en la totalidad de la obra.

En tal sentido fluye el verbo de Alejandro Dumas en la voz de Athos Portos y Aramís. Todos para uno y uno para todos. Si una de las piedras cúbicas no cabe exactamente porque no cuenta con la medida exacta, toda la logia es inexacta. De manera que este trabajo no es una fábrica de profanos con mandil como empresa privada de un mentado maestro. Es un espíritu colectivo que va más allá de la ideología de los proyectos comerciales de la sociedad de consumo.

Caracas, 25 de julio de 2020

martes, 9 de junio de 2020

La Muerte al margen de la Pandemia Eloy Reverón

El fantasma de la muerte nos ha salpicado muy cerca.
Se ha llevado al poeta, al pintor, al loco, al ventrílocuo, al músico y a otros muchachos compañeros de mi vida.
Es normal que en un tango la gente se muera en el camino y anormal que ninguno de ellos le dió el gusto a la pandemia.

Pero cuando se cuenta con cierta edad,
la cosa no es como antes
porque cuando éramos jóvenes no nos íbamos a morir nunca.
Pero ahora cuando
registro mis bolsillos
encuentro que no tenemos pasaje de regreso
y el boleto no dice el cual estación me bajo.

Cada cumpleaños
sube un inspector al vagón pidiendo el boleto.
Las veces que ha subido estaba dormido
y me hago el dormido porque
cuando me pida el mío
leerá que mi destino es el del lugar inevitable.
Es que ahora no es como antes
cuando uno le caía a cuentos a la muerte.
Hasta que una vez por miedo a morirme
casi me muero de miedo.
Así fue que decidí cambiar de opinión en aquello de no morirme nunca.
 Para la ocasión sacaré un papagayo por la puerta del último vagón y me amarraré la hila a mi desteñido morral de excursiones y como Icaro me soltaré a volar antes de la próxima estación.
No seré tan pavoso y poco original para decir que será en una cuidad decadente, y menos un día viernes.
Será en un vagón especial del Plan Ferroviario Nacional, y ya lo acordé con la muerte, será cualquier día soleado y con buena brisa y lejos del tendido eléctrico, pero eso sí para que sea como cuando en mi juventud: que hayan terminado de cumplir la promesa de terminar el plan ferroviario.
Eloy Reverón Junio 2020

lunes, 16 de marzo de 2020

Epidemia del cólera asiático Eloy Reverón


En un aparte identificado como “Acción Masónica” en mi libro Masonería desnuda (1994), dedico un aparte a la forma como respondieron los masones ante la noticia de la pandemia del cólera asiático que estuvo presente en nuestra historia a mediados del siglo XIX. Comenzamos asignando significado a una palabra que los masones del siglo XIX y algunos octogenarios todavía utilizaban a finales del siglo XX. Me refiero a la acción masónica de la cual me expresé de la siguiente manera y están repartidas entre las páginas 72 y de la última edición de 20 .

Masonería Desnuda resume la segunda parte del trabajo para optar al título de licenciado en Historia otorgado al autor por la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela en 1992
Definida como la actividad mutable que resulta de la proyección del trabajo en logia hacia la sociedad donde se actúa. Por ahora nos interesa la acción masónica que desplegó la logia Esperanza durante su primer año, así como otra que tuvo mucho eco en su momento (1867), la solicitud de instauración del matrimonio civil en Venezuela.
La primera acción masónica a que haremos referencia consta en el archivo de la Logia Esperanza N 37. Este folio 1 corresponde a una plancha firmada por Isaac J. Pardo, Olegario Meneses y Jesús María Goya, el 7 de noviembre de 1854. Se había nombrado una comisión para "informarse de los medios que han de utilizarse para auxiliar á los pobres y enfermos caso de presentarse el Cólera en este Or:. va á cumplir su encargo." (Archivo de la Logia Esperanza N 37. Carpeta 12, Expedientes de socorro, ausilio i (sic) protección, 41, Cólera Asiático. Caracas, 1854, 6 fls.(manuscritos e impresos) f.1)

La comisión nombrada para ocuparse del asunto señaló tres puntos para realizar la acción:
1.- Medidas de limpieza pública y privada, para procurar el aseo en las habitaciones, en las personas. La observancia de estas medidas serviría como medida preventiva.
2.- Auxilio a los que fueren atacados por la enfermedad.
Detrás de la silla se ve la fisura de la puerta del archivo secreto donde estuvieron guardados los documentos que fundamentan este artículo         

3.- Auxilio a los indigentes para impedir que el hambre y la miseria causen más estragos que la misma epidemia. Para poder atender los puntos propuso la Comisión. "que la R:.L:. delegue sus facultades en una comisión permanente de diez mm:., presidida por el Ven:. y los dos Vig:., para que bien por sí ó haciéndose de otras corporaciones, promuevan cuanto esté a su alcance con el fin de prevenir la epidemia ó de disminuir sus fatales consecuencias y que se excite a la R:.L:. Prudencia N 40 para que agregue una comisión de su seno á la de este tall:. "( Ibid.,folio 2.)
La segunda pieza documental es una hoja suelta impresa en Caracas, Imprenta de Georges Corser, 14 de agosto de 1855.
" Cada uno de vosotros queda por la presente, comisionado para llenar, en su respectivo círculo, los deberes de vuestro ministerio: confortar a los débiles, á auxiliar á los enfermos y menesterosos.
Todos somos hermanos; por lo tanto, cuando una misma desgracia nos amenaza, cuando el mismo peligro nos rodea, todos debemos unirnos a combatirlo." (Ibid., folio3.)

El V:.M:. Isaac J. Pardo, según el mencionado impreso, nombró una comisión constituida por Remigio Armas, Felipe Neri Méndez y Vicente Velázquez. Crearon un fondo a disposición de la Comisión a fin de que la misma dispusiera para los gastos.
Es necesario leer la historia de la Masonería con ojos críticos para responder

En el tercer folio, una hoja impresa suelta: "Medidas aprobadas por la R:.L:. Lealtad N 33, para auxiliar a los masones pobres que fuesen atacados por el cólera. Caracas, Impr. de George Corser, 8 de septiembre de 1855"
La comisión nombrada por esta logia estaba integrada por: José María Luyano, José Pío Albor, León Van Praag, Eugenio Alfonzo, Agustín Power, Manuel Blanco, Gabriel Poleo, E.M. González, Guillermo Ubisco, Ramón Mena, Basilio Machado y Francisco Praga que presentaron en tres artículos el informe de la comisión.

El folio 4 de la plancha contesta a la excitación hecha por la logia Esperanza, respondiéndoles que no podían unirse a la acción masónica contra el cólera por no disponer de fondos para tales empresas.

La última plancha (nota o correspondencia masonica) llegó de la logia Amistad N 41 de Montalbán, donde comunicó que le ofrecían todo lo que necesitaran para tal empresa.

El cólera había tenido su primera incursión en los puertos de las islas del arco oriental del norte de Venezuela, especialmente en San Thomas hasta llegar a Puerto de Güiria en el vapor "Integridad", causando verdaderos estragos en la región oriental del país. En el puerto de La Guaira tomaron medidas sanitarias por iniciativa del médico José Manuel Torres, en enero de 1854, una de las cuales fue cerrar la entrada a buques provenientes de la zona infectada. Estas medidas fueron abandonadas el 13 de enero de 1855, cuando se restableció el tráfico marítimo.

A los siete meses de haberse creído fuera de peligro el 14 de agosto de 1855, la logia Esperanza, y el 8 de septiembre, la logia Lealtad, formaron la otra comisión citada. Nombraron comisiones para actuar, tal como lo hemos visto en las fuentes documentales. Encontramos que la historia de la epidemia del cólera registra la participación de esta acción masónica sin nombrar a la masonería, porque los masones actuaron inmersos en la acción civil en noviembre de 1854: "Días anteriores a este acontecimiento, el 10 de noviembre tuvo lugar en Caracas una reunión de la junta de beneficencia presidida por el señor Isaac J. Pardo, de la que eran componentes los señores Ramón Díaz, José Francisco Herrera, José Gutiérrez, Olegario Meneses, Dr. Jesús María Goya, Pedro J. Rosales y José Vicente Velázquez, quien actuó como secretario; y entre otras proposiciones tuvo unanimidad de votos la que dirigiera un ruego a las autoridades para que dictasen órdenes para el aseo de la ciudad, que debían hacerse cumplir con energía; y para aportar recursos en el caso desgraciado que fuese invadida la Capital." (Plácido Rodríguez Rivero, Historia de la epidemia del cólera, p 31.)
Sólo dos de los miembros de la Junta de Beneficencia no han sido encontrados en los cuadros logiales: José Francisco Herrera y José Gutiérrez. No son exactamente los mismos masones que habían formado un año antes la comisión masónica, pero siempre bajo el liderazgo de Isaac J. Pardo.

La situación se calmó y poco se adelantó en relación a prevenirse contra el cólera. El 25 de marzo de 1855 se reunió la Comisión de Beneficencia en uno de los locales del antiguo convento de San Francisco, hoy sede del Palacio de las Academias y de la Biblioteca Nacional, ubicada en el mismo lugar donde redacté originalmente estas líneas en la década de los noventa del siglo pasado.
Nos cuenta Plácido Rodríguez que el Presidente dijo en esa oportunidad lo siguiente:
" 'que habiéndose reunido la Comisión Permanente de Beneficencia con el objeto de tomar medidas que salvasen a la población en caso de ser invadida por el cólera morbus, y habiendo cesado ya aquellos temores, la comisión había creído conveniente provocar el establecimiento de una Sociedad que teniendo por fin la creación y sostenimiento de un hospital para los enfermos pobres, produjese resultados de pública utilidad; que al efecto ofrecía a la sociedad el edificio que se había refaccionado para servir de hospital en el caso de la invasión del cólera; y que con tal objeto lo había franqueado S.S. el Illm. Sr. Arzobispo, comprendiendo también en aquel ofrecimiento los muebles y enseres que de antemano estaban preparados para el servicio del hospital'" (Pardo Isaac, citado por Rodríguez en Op. Cit., p 31-32.)

Ninguno pensó que pronto se vería Caracas azotada por el flagelo del cólera, pero el albergue quedó para los pobres. El cólera avanzaba silencioso por Barlovento, donde según los datos proporcionados por el doctor Juan Secchi, entre los meses de septiembre y octubre de 1855, presentó una cifra de tres mil quinientos casos entre Guarenas y Guatire. (El Dr. Juan Secchi ante el público venezolano, 1855, p 29.) Estos documentos nos ilustran la validez de rescatar ese aspecto de la acción social de un grupo humano para relacionarse democrática y armónicamente a fin de lograr objetivos convenidos. Hago la salvedad que esto sucede durante un siglo cuando Venezuela se vio azotada además por las guerras civiles que arrancaron la misma tarde cuando se propago la declaración de independencia y concluyen cuando el general Juan Vicente Gómez sale victorioso en la batalla de ciudad Bolívar, 1915 (Caballero, Ni Dios ni Federación).

Esto puede suceder en cualquier parte de la historia, aún en el presente.

El primer caso se presentó en La Guaira el día 5 de agosto de 1856 cuando un sargento de la guarnición se puso en contacto con un cacao que llegó de Río Chico; el día 14 se habían presentado 15 casos con consecuencias fatales, a las 24 horas de haberse declarado la epidemia y organizado la Junta de Sanidad. El 20 de agosto llegó la epidemia a Maiquetía. Rodríguez Rivero suministró en su obra citada datos provenientes del periódico El Semanario sobre la marcha de la epidemia en La Guaira; un total de 1264 casos con 855 defunciones al declararse terminada la epidemia el día 2 de noviembre.

Caracas 1990
El 26 de agosto de 1855, aparecieron 15 casos en Caracas. Se organizaron seis cuarteles de operaciones, asignando una cuadra a cada miembro de la junta, la cual contaba con un comisario, dos adjuntos y un vigilante para cada cuadra. En las listas de casi todos los cuarteles figura algún masón, especialmente en los cuarteles cinco y seis; con Olegario Meneses, segundo vigilante de la logia Esperanza, como comisario del cuartel 5, a Pío Albor de vigilante entre las esquinas de La Pelota a Marrón, miembro de la Comisión de la logia Prudencia N 33; al Dr. Lucio Siso, Casimiro Hernández, Felipe Neri Méndez, José María Pelgrón y otros masones que participaron en esta acción, a título personal, dispersos entre todos los voluntarios que enfrentaron la epidemia. El hospital y las instalaciones que habían donado los masones que integraron la Comisión de Beneficencia, fue útil en el momento de la epidemia. Como hemos visto, la acción masónica se generó dentro de la logia y se realizó por intermedio de una institución paramasónica, la Sociedad de Beneficencia; dirigida y organizada por masones, inspirada en el seno de La Masonería, pero al salir al dominio público, se incorporaron personas que, ni eran masones, probablemente ni sabían que la masonería se había preparado para esta acción desde el año 1854.

Hasta ahora hemos revisado los expedientes relativos a casos de acción masónica durante los primeros años de existencia de la logia bajo la dirección de Isaac J. Pardo. Su primer Venerable Maestro o presidente.
Encontramos algunos documentos donde la logia Esperanza excitó a otras logias a utilizar los recursos a su alcance para acabar con las guerras, pero la comunicación entre las logias fue precaria, sobre todo durante la llanada Guerra Larga o Guerra Federal.
Es el caso de una respuesta que tardó más de catorce meses en regresar a Caracas. Nos referimos a una plancha de la logia Estrella de Occidente, fechada en Barquisimeto el 2 de agosto de 1862, donde acusa recibo de plancha de la logia Esperanza fechada 29 de junio de 1861, en la cual excitaba a esa logia a trabajar ... en el sentido de alcanzar una solución pacífica que ponga pronto término á la guerra que anarquiza y destruye a la República, ha leído con entusiasmo la lúcida argumentación que ha consignado para inclinar el concurso masónico á objeto tan patriótico como nacional." (Hoja suelta, 1862.)

En esta misma nota la logia Estrella de Occidente de Barquisimeto fija su posición en torno a la realidad nacional de ese momento histórico: "Los cambios políticos que se conquistan con la sangre y la opresión, son sistemas inestables que sucumben al impulso de cualquier reacción, porque la arbitrariedad no ha servido jamás de apoyo a la estabilidad de ningún Gobierno." (Iidem)

Mediante esta plancha la logia Estrella de Occidente aceptó el compromiso de poner su contingente a favor de que se pudiera conseguir el humanitario pensamiento de dar positiva paz a la República. El documento está firmado por Isaac Chapman y Ramón Escobar.
Realmente hay aspectos de los rituales que de alguna manera estremecían las fibras del fanatismo religioso, incluso en pleno siglo XXI

En este aspecto observamos muchas intenciones y pocas acciones, al menos no las encontramos en aquel momento, los principales obstáculos, las estructuras coloniales no habían cambiado lo suficiente como para estar celebrando independencias y la imposibilidad de reunirse por las circunstancias mismas de la guerra. La realidad entraba en contradicción con la propaganda política posterior; y que los ideales de libertad de conciencia, de culto y militancia política que se requerían para el ejercicio de la democracia republicana había que forjarlos mediante la iniciación en los augustos misterios de la formación ciudadana. Esto último, ha sido un secreto bien guardado. Agrego que reflejando la religiosidad de la vida ciudadana.

De allí en adelante, continúa con otra acción masónica enmarcada dentro de la lucha por los derechos civiles, en una confrontación entre la Iglesia y la masonería, protagonizada por un cura párroco barquisimetano cuando se negó a atender los sacramentos de un paciente porque este se encontraba hospitalizado en un cuarto de la misma casona donde funcionaba la logia Estrella de occidente en la carrera 18 de la capital larense. Pero para los detalles de este capítulo les suguiero revisar el citado libro en Amazon.com.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Deletreo Masónico por Eloy Reverón


A mediados del siglo XX, cuando los candidatos a ingresar a la Masonería leían El Ideal Iniciático de Oswald Wirth, o el Umbral del Mundo Espiritual de Rudolf Steiner. Luego fue el Kibalión y no han faltado logias que recomendaran los libros de metafísica de Conie Méndez. Pero en realidad, y a estas alturas del siglo XXI, cuando el exceso de información se convierte en una censura de lo esencial, el Hombre y los Símbolos de Karl Gustav Jung y demás gama de obras pueden preparar la mente para una ceremonia de iniciciación. Sin embargo, lo más recomendable sería asistir a esa experiencia, única en la vida, sin ideas preconcebidas sobre lo que pudiese suceder. En virtud de tal realidad sería mejor estudiar la presencia de la masonería en la historia de la Sociedad, en lugar de leer las hazañas de héroes civiles o militares que se dice, fueron masones. Pero en todo caso saber que establecer la diferencia entre conciencia y consciencia puede ser muy útil para entender el tránsito de la vida profana, a la vida de masón.


Existe la conciencia como conocimiento moral de lo que está bien de lo que está mal; así como existe la consciencia como capacidad para percibir la realidad y reconocerse en ella. Carl Jung menciona a la bien hecho de lo que está mal hecho, así la mala conciencia es asociada con el conocimiento del mal uso de la conciencia en el plano moral de lo que está mal visto moralmente.

La consciencia para Jung está remitida a la capacidad de percibir la realidad y de reconocerse en ella. Parte de la diferenciación de lo subjetivo con lo objetivo. Es un tema de integración de los contenidos inconscientes en la consciencia. Para el autor, esto constituye la principal operación de la psicología de los complejos. De alguna manera esta toma de consciencia libera al Yo de la soberanía de la consciencia subjetiva. Así las condiciones de la consciencia colectiva o social son un factor que influye notablemente en la percepción del mundo, así como los arquetipos, que son identificados como dominantes colectivos inconscientes, que además de la esfera arquetípica identifica otra subdivisión en la esfera instintiva.

Ya hace muchos años que las teorías de Jung han sido estudiadas e interpretadas por expertos, pero aventurarnos a la fuente original de sus notas en sus obras completas nos otorga cierta amplitud en el acceso a sus experimentos. Ya en sus tiempos consideraba a la psique como pivote del mundo como principal condición para que exista el mundo y la suposición de que existe una intromisión en el orden natural existente cuyos límites no son percibidos por nadie. Considera superfluo recalcar la dignidad del alma como objeto de estudio científico pero no duda en subrayar que cualquier cambio, por mínimo que parezca …, en el factor psíquico tiene la máxima importancia para el conocimiento y la configuración de la imagen del mundo. La integración de los contenidos inconscientes en la consciencia, que constituye la principal operación de la psicología de los complejos, supone un cambio tan fundamental que elimina la soberanía de la consciencia subjetiva del yo confrontándola con los contenidos inconscientes. (Dinámica de lo Inconsciente. p 219)

Lo que prevalece es una consciencia colectiva con una serie de conceptos generales “razonables” que para la mayoría son aceptados sin dificultad. Pero Jung la critica como una consciencia que sigue creyendo la necesaria relación entre la causa y el efecto, con muy poca capacidad para estar al corriente de la relativización de la causalidad. Así se expresa “ La unión más corta entre dos puntos sigue siendo una recta, mientras que la física cuenta con numerosas uniones más cortas, cosa que al pedante de hoy le sigue padeciendo un tremendo disparate.” (Idem)

Lo que seguimos subrayando sobre este asunto en la pluma del autor es la realidad de que nuestra mentalidad sigue siendo igual a la primitiva, que apenas se ha liberado de la originaria identidad mística con el objeto en áreas y funciones determinadas porque toda magia y religión están basadas en estas relaciones mágicas con el objeto. Señala a la época de la Ilustración del siglo XVIII como vanguardia occidental pero que aún estamos muy lejos de un autoconocimiento acorde con nuestro saber real. Al respecto fundamenta: “Cuando nos enfadamos con algo hasta perder la razón, nadie nos priva de creer que la causa de nuestro enfado está fuera de nosotros, en la cosa o en la persona enojosa.”(Ob. Cit. P 271) Nos quedamos tan tranquilos al supuesto objeto o subjeto de nuestra ira, hasta el punto de no poder razonar que la causa de ese sentimiento está dentro nosotros mismos.
Estas situaciones se hacen más perceptibles en las psicosis de masas presentes en las guerras y revoluciones porque allí se puede apreciar mejor “La existencia real de un enemigo al que poder cargar con toda la maldad supone un alivio manifiesto de la conciencia. Al menos uno puede decir con toda tranquilidad quien es el demonio;… (Ob.Cit p 272)
De tal suerte que mucha atención en el proceso de conocernos a nosotros mismos, de aprender a observar nuestros hábitos, ¿Qué es lo que habitualmente nos agrada y que o quién nos irrita o nos “cae mal”? Esto debido a que siempre estaremos viendo a fuera el reflejo de lo que llevamos por dentro.

viernes, 26 de abril de 2019

La Francmasonería o Masonería Eloy Reverón

Una reunión de seres humanos con el objeto de construir.
 De hecho la palabra masón viene de mazón que quiere decir albañil o alarife. Lo que caracteriza a cada logia de masones, es la naturaleza de lo construido.
En una época construían edificios sacros, puentes y obras civiles y militares. Los masones modernos construyen obras intangibles, ideas y también construyen el propio templo interno.

Aunque no todos los que se reúnen en logia son masones. La palabra logia puede interpretarse en varios sentidos. Existe la logia como local acondicionado para practicar los ritos masónicos y existe la reunión de siete maestros que constituyen el quórum para realizar una tenida masónica, vale decir, para reunir una logia de masones.
De tal manera que no es lo mismo visitar una logia que asistir a una tenida. Para asistir a una tenida es necesario haber sido recibido como masón en una tenida extraordinaria  de iniciación.
Para visitar una logia solo hace falta que el ecónomo del templo le  abra la puerta.
¿Qué tiene de malo o de misterioso todo lo expresado hasta ahora para que la masonería haya sufrido la persecución y la represión de la cual fue víctima. Bulas papales para condenarla. Decretos presidenciales y han sido objeto de sentencias a muerte por figurar en el cuadro logial.
No existe hecho más profundamente político que organizar y echar a andar una logia de masones. Piensen en esto que les voy a contar a continuación y verán porqué monarcas y líderes religiosos no miraron con buenos ojos su existencia.

Un lugar donde el ser humano se organiza dentro de una muestra de la sociedad civil y donde la ceremonia de iniciación o de bienvenida al club lo lleva al despertar de su consciencia ciudadana, en cuanto al ejercicio de sus derechos y en virtud de dar respuesta o de hacerse responsable de sus deberes. Consciencia de deberes y derechos suena subversivo en tiempo de monarcas, de monopolio del comercio de lo espiritual en un mundo donde sólo vasallos, súbditos leales y fieles a sus reyes existían.

Entonces alguien me preguntará para que sirve la masonería en un mundo en el que vivimos, donde hasta el niño más pequeño ve en su colegio la moral y cívica. Le respondería que aunque  todos hubiesen aprobado sobresalientes en Formación Social Moral y Cívica, la responsabilidad que asume el aspirante a masón va más allá del plano social y político llegando a comprometer en el plano espiritual y psicológico del despertar de la consciencia.

Si alguien viene a la masonería con el proselitismo de que puede llenar un libro dedicado a virtuosos masones destacados en la historia por su ejemplo, le replico que puedo publicar una enciclopdia de nombres y apellidos de masones que ni la sociedad de su momento los recuerda.
Tampoco está la Masonería interesada en invitar a nadie a ingresar a sus filas. En las logias donde los masones se precian de ser reconocidos como hermanos masones no suelen invitar a nadie a concurrir a sus logias, porque presentar un candidato ante sus hermanos, resulta una responsabilidad muy grande.



domingo, 3 de febrero de 2019

Federico Meyer (1881-1883): Eloy Reverón

Federico Meyer fue electo para ocupar el cargo de Gran Maestro de la Gran logia de los Estados Unidos de Venezuela para el período  (1881-1883) Sin duda que fue elegido por mayoría, pero algo sucedió porque fue retirado de su cargo.
El académico Q:.H:. José Rafael Silva Cedeño autor de Bosquejo Histórico de una Logia Centenaria, editado en Caracas, 1986, nos ofrece una extraña explicación de su salida del cargo. Digo extraña porque parece justificar su salida como algo normal. Titula el espacio con esta oración: LA DIFERENCIA EN LA INTERPRETACIÓN DE LA DOCTRINA MASÓNICA OCASIONA UN NUEVO CISMA. Con un primer párrafo muy vago que no vale la pena referir explica el asunto de la siguiente manera: "Una minoría de diputados  de la Gran Logia presidida por el G:. M:. Federico M. Meyer, desde febrero de 1881, trataba de impedir el progreso de la época que se estaba viviendo. (No explica la naturaleza de ese progreso)

Se usaron varios métodos para invalidar a los diputados revolucionarios; y al convocarlos a la Gran Tenida de la Gran Logia, el Gran Maestro no tan solo dejó de asistir, sino que ordenó al Ecónomo del Templo que no abriese las cámaras. Reunidos los Diputados en los Pasos Perdidos, acordaron destituir al Gran Maestro Meyer, constituyendo una directiva provisional presidida por el Resp:. H:. José G Carrera y como Gran Secretario al Resp:. H:. M. Bermúdez Pérez." (Silva C. 1986:21)
Cualquier parecido a un Golpe de Estado es casualidad. Esta acción es calificada por Silva, como la chispa que provocó el "movimiento revolucionario" Habría que revisar que clase de revolución concebía el académico en su mente.

Alegremente justifica los hechos como si tomara partido por alguno de los grupos en discordia. Habla de 17 logias que respaldaron al movimiento, pero ni se molesta en contar el Total, ni señalar cuáles fueron esas 17 logias.

 Queda pendiente publicar la lista  de logias existentes en Venezuela en 1881. 


jueves, 17 de enero de 2019

¿Qué es la Masonería? Eloy Reverón

  1. El primer asunto que debemos preguntarnos al tocar las puertas de la logia a de ser: ¿Qué hago yo aquí en el umbral de una institución forjada en la Modernidad Ilustrada inglesa, francesa y alemana que emerge durante la crisis del pensamiento europeo, la Revolución intelectual del siglo XVIII
    Fausto obra de Laura de Roca     
     y el surgimiento de la sociedad civil; en medio de este ambiente que hizo propicia la proliferación de las sociedades secretas tales como la de los rosacruces, alquimistas, Leer más

domingo, 14 de octubre de 2018

Tolerancia Eloy Reverón



Los diccionarios etimológicos coinciden en que la palabra tolerar proviene del latín tolerare (soportar, aguantar). Y esta última viene de tollere (levantar).  Definen tolerancia como la capacidad de recibir un estímulo sin tener una reacción.
Pero la Tolerancia tiene una connotación especial para los masones modernos debido a su historia. Las logias especulativas fueron creadas como un espacio para practicar algo que no era posible en la sociedad que la vio nacer. La libertad de culto y de opiniones políticas. Pero los masones han demostrado ser tan poco  virtuosos en ese sentido que es práctica común la prohibición de discusiones políticas y religiosas dentro de su seno.
El Diccionario Breve de la Masonería la define: “Tolerancia.: 1. respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. 2. Máxima diferencia que se tolera o admite entre el valor nominal y el valor real o efectivo en las características físicas y químicas de un material, pieza o producto.
3. Una de las virtudes que promueve la Masonería.”

Pero más allá de que dicha virtud sea o no más común en las universidades que en las logias, existe otra interpretación en los glosarios filosóficos como esta que hallamos en filosofía.net “Nombre dado a la libertad de expresión y culto religioso. (Virtud Liberal) para la convivencia ciudadana.” De manera que son los filósofos quienes definen el término en su contexto histórico. El liberalismo mismo nace de la libertad de expresión, de que puedas expresarse libremente, en y lugar de desmontar racionalmente la expresión escuchada,  vengan a agredir o descalificar a la persona que se expresa. Y es allí donde a la tan cacareada tolerancia masónica la he visto sucumbir reiteradas veces en los medios masónicos.   
Tolerancia iniciática implica una consciencia que tolere los embates de la ideología impuesta por la publicidad a la sociedad de masas, inmunes al lavado cerebral. Sobre todo cuando el hilo conductor de las escuelas iniciáticas lo constituye el auto control de la mente mediante el despertar de la consciencia.

jueves, 5 de julio de 2018

Logia Libertad N 11 de Puerto Cabello Por Eloy Reverón

La primera referencia que ofrecimos relativa a esta logia Libertad N 11 de Puerto Cabello corresponde a una lista publicada en este blog, esa referencia corresponde al año 1855 y fue citada en 2013. Puerto Cabello resulta una referencia obligada cuando se habla no solo de los orígenes de la Masonería en Venezuela, sino de su tradición y sobre todo de su continuidad. Tenemos algunos cuadros logiales en proceso de ordenamiento e identificación de sus miembros, que daremos a conocer más adelante.

En 1859, la logia Libertad tenía asignado el número 11, y en 1891 figura con el número 5. En 1981 encontramos rastros de la logia Independencia y Unión N 20 de Puerto Cabello. Era el resultado de la fusión entre las Logias Unión Porteña N 10 e Independencia de la misma localidad. 
Esta realidad histórica complementada con una serie documental que venimos estudiando desde hace algunos años, nos hace establecer la hipótesis de pensar a los masones de Puerto Cabello como ¿legítimos herederos venezolanos de la Masonería Mística del siglo XVIII?, ¿De los herederos de la Guildas de la Catedral de Estrasburgo? ¿Cómo llegó realmente quiénes fueron esos masones que establecieron logia en el apostadero naval de Puerto Cabello?  Esto todavía es camino para la investigación. Veamos algunos puntos de partida:

La primera autoridad mundial en Historia de la Masonería, el doctor José Antonio Ferrer Benimeli publicó en el Diccionario Histórico de Venezuela, un artículo donde señala que " En Venezuela, una de las primeras logias que existió tuvo su sede en Puerto Cabello hacia 1804-1806; así lo afirman testimonios algo posteriores, del arzobispo Narciso Coll y Prat y del abogado Juan Germán Roscio; uno de los miembros de esta logia era el letrado José Gutiérrez de Rivero, y a ella concurrían oficiales del apostadero naval de aquella población." 
Llegamos a pensar que los herederos de los gremios de constructores de catedrales estaban en Puerto Cabello y no en Caracas, como habían creído algunos comentaristas.  La lectura analítica de los Paper `s  Ars Quatour Coronati Lodge de Londres[1] puede ser útil para revisar la tradición de los constructores.  La idea de esta posible vinculación es una pista de investigador planteó la hipótesis que desde antes de la Independencia, la Masonería porteña se desarrolló con estrecho vínculo con las logias valencianas, con los Caballeros de la Orden de los Libertadores de Carabobo, los hermanos de las islas del Caribe, y sobre todo, con oficiales de la Legión Británica, quienes estaban vinculados a la Orden en logias militares de campamento.

Esta relación merece un estudio sobre la posible documentación que conserva en los archivos preservados por los hermanos de Puerto Cabello. La historia popular de la Masonería argumentaba  que esa tradición inglesa fue interrumpida, incluso según algunas referencias bibliográficas, no detuvo sus actividades luego de haber sido suspendidas las actividades de las logias en la Gran Colombia debido al decreto firmado por El Libertador, proscribiendo a las sociedades secretas, Bogotá 8 de Noviembre de 1828. Lo que ocasionó un receso forzado de una década en las logias, hasta después de la disolución de la Gran Colombia en 1830.

Reverón Eloy "Mito y Realidad en la
Historiografía Masónica (1808-1830)
pp 261-336
En el Anuario de Estudios Bolivarianos Bolivarium (1995) publicado por la Universidad Simón Bolívar, citamos un manuscrito que reposa en el archivo de la Academia Nacional de la Historia donde revela la presencia de una logia militar liderada por el general José Antonio Páez y conformada por un grupo importante de oficiales de la caballería de la Orden de los Libertadores de Carabobo, algunos de ellos, estuvieron en la Batalla de Waterloo  (1815). Ellos acompañaron a Páez durante la toma de Puerto Cabello (1823). Escaque fundamental para la consolidación de la Independencia militar y Administrativa de Venezuela, quedando pendiente la independencia económica e ideológica para la consolidación de la Independencia Integral.
Al establecer una Gran Logia en 1838[2], y natural que las Logias porteñas se hubiesen sometido a su jurisdicción, y al presentarse la situación cismática de 1918, los porteños recurrieron a sus orígenes y se afiliaron de nuevo a la Masonería antigua, que reconoce la tradición de los masones del siglo XVIII, masones operativos.  También se ha creído que la mencionada tradición fue conocida por el escritor Francisco Jiménez Arráiz y los demás masones porteños que habían preferido la jurisdicción de la Masonería caraqueña  aunque  contaban con el reconocimiento de la Masonería británica. Mi duda  cobró fuerza cuando supe que los masones actuales de Puerto Cabello reconocían la Masonería lateral de los altos grados, posterior a 1808, porque la Masonería tradicional inglesa sólo reconoce los tres grados de la Masonería simbólica, que según expertos como W. Whirt y A. Mellor contiene toda la enseñanza masónica. Pensamos con cierto margen de duda que la Masonería de Carabobo,  tuvo formación británica en sus principios. Pero en 1823, el general Páez solicitó carta patente a la logia Amigable N 25 de Maryland por recomendación de un hermano comerciante norteamericano establecido de La Guaira, Jhon King [3], hasta la creación de la Gran Logia de Venezuela en 1824, cuando las logias se jurisdiccionaron a Caracas [4].  Sabemos que las logias de Puerto Cabello reconocían en 1843 a la Gran Logia con sede en Caracas[5], y esta tuvo jurisdicción sobre Puerto Cabello hasta el establecimiento de la Gran Logia Soberana de Antiguos Masones Aceptados.  
   

La elevación de las columnas de la Gran Logia Soberana de Antiguos y Aceptados Masones en Puerto Cabello  tuvo lugar en 1918, y a los diez años publicó un folleto donde ofrece detalles de la Creación de esta Gran Logia por un grupo que se distinguió con el nombre de Los Legitimistas, tuvieron como vocero al periódico El Mazo entre cuyos representantes que llamaron nuestra atención señalamos a Francisco Jiménez Arraiz y a Miguel Landaeta.  [6].

 El Primer Congreso Masónico fue celebrado en  Puerto Cabello, en el Templo Masónico de la Logia Independencia y Libertad N 5, su primer Gran Maestro fue el Dr. Pablo Godoy Fonseca y José Austria su primer Gran Maestro diputado; Juan Ramón Ludert y el Dr. Ricardo Fernández B., Primero y Segundos Grandes Vigilantes. El Gran Secretario firma F.Jiménez Arráiz al lado de Rafael Carías como Gran Tesorero.
Las Logias Protectora de las Virtudes de Barcelona, Alianza de Valencia, Victoria de la Victoria, Dios y Patria de Tumeremo, Obreros de la Paz de Río Chico, Bella Altagracia de Cumaná, Independencia y Libertad de Puerto Cabello invistieron de poderes al Congreso para elegir al Gran Maestro.

En 1928 la misma Gran Logia de Libres Masones Aceptados publica en  sus Raíces y Dignidades VII Década  [7] donde reproduce el manuscrito del acta del Primer Congreso que la Constituyó. (Eloy Reverón: Bosquejo Histórico de la francmasonería Venezolana, Caracas, IVEM 2002). Todavía queda mucho por investigar y estudiar. Invitamos a los QQ:.HH:. porteños a completar este apunte para la historia de la masonería en Puerto Cabello.




[1]  JACKSON A.C.F. "Our Predecessors: The Medieval Masons of the Regius Manuscript" QUATUOR CORONATI Loge N 2076, en: Ars Quatour Corotatum  Londres, vol. 88, 1975, pp I-17
[2] Cuadros logiales de las Resp:. LL:. Libertad N 11 año 1843, y encontrado junto al mismo lote s-f, de la Logia Independencia N 30 de Puerto Cabello, también manuscrito, suponemos que corresponde a 1843 y su Venerable Maestro es José Villalba.
[3] PÁEZ José Antonio, en Academia Nacional de la Historia "Solicitud de Carta Patente" Valencia, 9 de julio de 1823, hoja suelta. En esta menciona a las logias N 1 y 2 de Barcelona y Cumaná, que habían solicitado sus cartas patentes de jurisdicción a la logia Amigable N 25 de Maryland.
[4] El 9 de septiembre de 1838 se firmó el Acta Constitutiva de la Gran Logia de la República de Venezuela. Debido a la crisis cismática de los años cincuenta, la Gran Logia emitió el Boletín N 5 donde reproducen el registro de la Gran Logia, donde hacen mención a la fundación de la Gran Logia el 24 de junio de 1824. El único Gran Maestro  que figura entre los años 24 y 44 es Diego Bautista Urbaneja. Pensamos que el Acta de la Fundación en 1824, o se perdió en la Revolución de 1853, cuando los archivos de las logias fueron destruidos, se extravió después de ser proscrita la masonería en 1828. o  nunca existió.
[5] En la Colección de Cuadros Logiales de IVEM, reposan dos copias de los cuadros logiales de las logias Libertad N 11 y la Independencia N 30.
[6] Gran Logia Soberana de Libres y Aceptados  Masones de Venezuela. Exposición Legal al Cumplir diez años de existencia. (1918 - 1928), Templo Masónico Puerto Cabello. Valencia, Imprenta y Litografía Branger, 1928, 62 p.
[7]  Gran Logia Soberana de Libres y Aceptados Masones de Venezuela, Sus raíces y Dignidades (1918 - 1988) Caracas, Laser Gráfica, 1988, 120 p.